
Por Doña Cocoroca

Me gusta lo que veo. Cada vez me encuentro más frecuentemente con hombres que, desarrollando su lado más femenino, no tienen temor alguno en demostrar cuanto adoran a sus hijos.
Me sorprende, pues hace no mucho tiempo atrás, era casi un rol materno mimar, besar, abrazar, y expresar amor abiertamente y sin límites.
Veo padres que comparten los cuidados del niño pequeño y cambian pañales felices de la vida, padres que lloran al contemplar las caritas felices de sus hijos, padres que se conectan con sentimientos muy profundos de amor y entrega.
Parece que como sociedad estamos descubriendo el gran valor de los niños, hay mayor interés en su bienestar, en procurar respetar sus derechos. Se habla de niños índigos, cristal, y que se yo cuantas otras categorías. No se si existirán , pero si creo que existen generaciones de padres y madres cada vez más conscientes, que tienen hijos más despiertos y sabios. Aunque aun falta mucho.
La belleza de un niño pequeño es tan inconmensurable que hay que tener un espíritu especial para acceder a esa belleza.
Un niño no es solo un ser humano pequeño. Es una vida sin pasado, una vida que es solo futuro. El pasado suele ser nuestro peor enemigo y fantasma, causante de casi todos nuestros vicios, nos vuelve rencorosos, vengativos, resentidos, desconfiados.
Pero un niño es un libro en blanco. No está condicionado por la sociedad, no está "domesticado" como decía el principito, y cada uno de sus actos está rodeado de honestidad, de verdad pura, quizás por eso la tradición popular los llama "angelitos" y realmente lo son. Lo son al menos hasta que la deprimente forma que tenemos los adultos de "enseñar a ser persona" les quita lo más hermoso. Pero tal vez eso está cambiando de a poco.
Por miles de años hemos incorporado la cultura de un patrón autoritario, basta recordar las clases de catecismo donde nos enseñaban que desde el principio de los tiempos, los pobrecitos de Adán y Eva fueron condenados a perder el paraíso solo por haber sacado una simple manzanita, no me parece un pecado tan grave como para ser expulsados del cielo. Y ahí está el fondo del asunto, lo que se condena desde siempre es la desobediencia, sea quien sea la autoridad de turno en nuestras vidas, aunque la orden sea sin sentido. Las mismas nociones de castigo y premio del conductismo nos asimila por momentos a las ratas condicionadas dentro de un laberinto que funcionan según el premio del alimento y el castigo de las descargas eléctricas.
Lo mismo pasa a nivel de la familia. Tenemos una noción errada de enseñanza a través de la obediencia a los padres, maestros, sacerdotes, etc, que la llevamos casi en el ADN pues nos hace la vida más fácil. Y no digo que la rebeldía sea positiva per se, pues esto sería el caos total.
Digo que estamos acostumbrados a pensar que un niño debe obedecernos solo porque somos adultos y él es niño, y que es correcto para su educación que así sea pues sino crearemos monstruitos. Pero lo que creamos con este falso concepto son seres que lentamente son entregados a los designios de otros, sin libertad y sin capacidad de pensar por si mismos o al menos de repensar sus propias nociones de mundo , atados a un sistema que impone cómo vivir, los obligamos sin darnos cuenta, nosotros que los adoramos, a obedecer por obedecer, ya que así lo han hecho desde pequeños.
No estoy hablando que el niño puede hacer lo que le venga en gana, pues esto podría llevarlo incluso a peligrar su integridad. Pero ayudémoslos a descubrir el mundo a través de guiar y no de imponer, démosle la libertad de cuestionarnos sin por eso sentirnos agredidos o no respetados, el respeto no tiene que ver con la sumisión y la obediencia, sino con el amor y el cariño.















¿Quéee?
¿Los hombres cambiando los pañales de los bebés?
Dónde se ha visto eso...
German
Se ha visto aquí en Chilito y en hartos lados más, apuesto que ya conoces todas las marcas de pañales y sus características, y hasta donde comprar hipoglos y toallitas húmedas más baratos, jeje.
Saludos Cocorocos
Cambio
Farso, farso, las toallitas húmedas las compra ella, creo que en el Pre-Unic. En la Cruz Verde tienen el HG en oferta de hace tiempo, a $2.190.
Apropós, leía por ahí, "los pañales como los gobiernos hay que cambiarlos seguido... y ambos por la misma razón".
jua jua
como tan alaracos, jaja, si no es pa tanto.
Están como un sobrinito mio que cuando tenia meses de vida la mamá lo mudaba y él hacia arcadas con sus propios olores, jeje.
Saludos Cocorocos